El miércoles toda la prensa hablaba de un beso. La historia es de lo más vulgar, dos equipos de hockey disputan un partido en Vancouver y el equipo local pierde, los ánimos suben de tono y provocan altercados en el centro de la ciudad, la policía antidisturbios toma las calles por la fuerza y entonces sucede….Scott Jones ve como a su chica la tiran al suelo golpeándola con fuerza y se acerca a ayudarla, oí al chico en una entrevista explicar la historia, como al acercarse la vio muy asustada y como no podía consolarla decidió besarla inmediatamente ella se tranquilizo.
Se sabe que un beso es un buen tranquilizante, pero un beso es mucho más. Es un inhibidor de las depresiones, besar quema calorías, aumenta los niveles de serotonina y facilita la transmisión de las endorfinas por todo nuestro cuerpo. Todo ese arsenal químico que provoca un beso es una fuente placentera de bienestar, de Fúlì. El acto de besar pone en movimiento treinta y seis músculos faciales y pectorales, expande los pulmones y facilita la oxigenación profunda activando la renovación celular y por consiguiente se empieza a creer que besar alarga la juventud.
He leído en muchos otros blogs que la instantánea de Vancouver deja de tener romanticismo porque tan solo era una pelea entre hinchas de un equipo. En mi opinión la fotografía es de una ternura infinita donde lo que importa es ese beso y lo demás…. que más da!
Hoy tenemos Luna de Sangre. Un eclipse de luna previsto para las 22,15h en su plenitud (dará comienzo antes) dejará la luna teñida de rojo aproximadamente hasta las 24h.
Esta mañana cuando leía la explicación científica del fenómeno, pensaba lo natural y simple que parecia, y como el cine y la literatura lo ha rodeado siempre de un halo de misterio, enigma, terror…..: ” Luna de sangre muerte al instante….” por poner un ejemplo.
Yo prefiero seguir viendo el fenómeno de esta noche como un regalo del universo y disfrutarlo, como dice la Wicca Celta: “La Luna posee una magia, un poder especial, que inspira, renueva y nutre el alma”.
Un eclipse de luna suele ser poco vistoso y aburrido, pero esta noche será especialmente hermoso por los tonos rojizos de la luna y la absoluta oscuridad de la noche. Una de las definiciones más bonitas y con más Fúlì que he leído sobre el fenómeno de hoy es la siguiente:
“La luna en nuestra noche más oscura se llenará de todos los amaneceres del resto del mundo “.
Disfrutarla, estoy segura que nos llenará de Fúlì…..
Hace unos días tuve un encuentro con otra de esas persones “mágicas”. No me importa utilizar este término podría llamarles también ángeles, seres de luz, polvo de estrellas, etc etc … soy consciente que puede sonar ridículo, falso, inverosímil. No es la primera, y espero que no sea la última persona mágica que me encuentro. Quizás ellos siempre estuvieron cerca de mi porque cuando me los encuentro siento que ya nos conocemos de antes y hemos sido importantes el uno para el otro pero quizás estuve muchos años sin saber mirar.
Si bien es cierto, que de las que he podido encontrar hasta hoy, esta en concreto tiene algo más que magia, ¿un don?, y es la capacidad de transmitir por el solo hecho de estar a su lado, una inmensa paz. Yo llegué a ella con toda mi energía hecha un ovillo, enmarañada, desordenada, revuelta, la sensación de tener una enorme capacidad para algo que desconocía y no poder gestionarla por que toda esa energía estaba ingrávida, inaccesible sin objetivos.
Era sencillo, solo necesitaba paz. Ella me la dio. Y algo más importante, el secreto de cómo mantener y hacer crecer cada día esa paz que para mi es tan fundamental.
La solución es el presente. Vivir en el presente significa paz. Cada vez que nuestros pensamientos vuelven al pasado y buscamos situaciones de angustia, dolor, lamentos y nos perdemos en esas antiguas emociones…estamos llenando el presente de pasado y a su vez sin quererlo construimos un futuro basado en el pasado y así seguimos en circulo sin avanzar, nos quedamos atrapados. Nos impedimos vivir el presente y por consiguiente condicionamos el futuro. (Gracias Suzanne).
Vivir el presente es sentirlo, no pensarlo.
Hoy vuelve a llover. Y una amiga que sabe lo que es sentir el presente me ha dado los Buenos días dejándome una frase llena de Fúlì: “No se trata de esperar a que pase la tormenta, sino de salir afuera y bailar bajo la lluvia”. Venga bailad!
Hoy quiero hacer una excepción y escribir en el Fúlì algo que otro escribió antes que yo. Os diré más, desconocía por completo la existencia de este texto, pero gracias a todo el conocimiento de Carlos Olalla lo he podido disfrutar y gracias también a su generosidad dejándome transcribirlo de su blog, presiento que también lo disfrutareis vosotros. La autoría del texto es de Leonard Cohen, cantante y poeta canadiense y tan profundo como profunda es su voz. De su libro titulado “ Un acorde secreto, canciones y poemas” se extrae el siguiente texto que poco más o menos, viene a decir como se debe interpretar la palabra, y yo quiero dedicarlo a todos los que nos dedicamos a “interpretar” la vida día tras día.
Dice Leonard: “Por ejemplo, la palabra mariposa. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra mariposa no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. No le des tanta importancia a la palabra.
¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra mariposa no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te han llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices…
Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Todos sabemos que sufres. No puedes contarle al público todo lo que sabes del amor en cada verso que digas. Hazte a un lado: la gente sabrá lo que tú sabes porque ya lo sabía. No tienes nada que enseñarles. No eres más hermoso que ellos. Ni más sabio. No les grites. No fuerces una entrada en seco. Eso es sexo mal practicado. Si muestras el contorno de tus genitales, entrega lo que prometes. Y recuerda que, en el fondo, la gente no quiere acróbatas en la cama…
Se trata de un paisaje interior. Está dentro y es privado. Respeta la intimidad de tus textos, pues fueron escritos en silencio. La valentía de la interpretación es decirlos. La disciplina de la interpretación es no violarlos.
Deja que el público sienta tu amor por la intimidad, aunque ésta no exista. El poema no es un eslogan. No puede promocionarte. No puede fomentar tu reputación de sensible. No eres un semental. No eres un ladrón de corazones. Tanto gánster del amor y tanta tontería. Eres un estudiante de disciplina. No representes las palabras. Las palabras mueren cuando las representas, se marchitan, y no nos queda más que tu ambición… Si declamas el poema y lo hinchas con nobles intenciones, no eres mejor que esos políticos que tanto desprecias. No haces más que agitar una bandera y llamar patéticamente a la patriotería emocional…
No busques dejar al público boquiabierto. Si el público se queda boquiabierto, no será debido a tu apreciación de los hechos sino a la suya. Tu mérito no estará en las inflexiones de tu voz ni en los ademanes enérgicos de tus manos. Estará en los datos y en la tranquila organización de tu presencia en el escenario. Evita las florituras. No temas ser débil. No te avergüences de estar cansado. Parece como si pudieras seguir y seguir sin parar. Y ahora ven a mis brazos. Eres la imagen de mi belleza.”
y ahora escucharlo… y el Fúlì sera completo.
Esta última semana ha estado llena de contradicciones. De Yin y de Yang. Nada más empezar la semana, una tremenda luna llena nos saludaba, la primera luna llena de la primavera venia cargada de una fuerza excepcional dejando en un ingrávido y permanente movimiento toda nuestra energía. El principio de semana coincidía con el 15M, o mejor la plataforma ¡Democracia Real Ya! inundando las calles de las ciudades, tomando las plazas de forma pacifica ejerciendo el derecho de reunión que se suponía teníamos. Sin duda un movimiento de esperanza al que muchos nos hemos suscrito o nos hemos sentido representados (por primera vez, quizás), los partidos políticos negaron la mayor, intentaron desalentar la voz del pueblo en nombre de la legalidad, legalidad que ellos incumplen día si día también. Somos muchos los indignados. Yo también lo estoy. La semana transcurría así entre el Yin y el Yang, por fin llegó el viernes y se llenó de magia, ¿seria la luna? ¿la fuerza invencible que nos dio manifestar la indignación? ¿la orfandad de dirección?, creo que ese viernes mágico fue la unión de la luna, de la fuerza, de las ganas de compartir, del poder de las energías unidas, de la generosidad, del amor por la vida, de la amistad….. Termina la semana y el influjo de la luna que va menguando ahora es de paz, sigo indignada y de momento me dejan estarlo una semana más, de lo que seguro ya no podré prescindir es de la magia. Gracias Lucia, Hamlet, Laura, Libre, Mrs.Page i Mdme.Coixet.
Amados míos:
No se como explicaros como es esto. Me encuentro en un espacio en blanco donde tan solo oigo mi propio silencio. No hay preguntas, ni respuestas, ni latidos, ni aire para respirar. La única sensación grande y profunda aquí en la nada es el miedo.
El miedo es un enorme lago que va creciendo con cada paso que doy. Allí donde pongo un pie o alargo la mano, surge de la propia nada un poco más de miedo que invade el espacio que alcanza mi propio yo.
He preguntado a la nada ¿A que tengo miedo? y la nada me ha respondido: No lo se. He preguntado de nuevo ¿Tengo miedo? y la nada me ha contestado: Todos tenemos miedo alguna vez.
En mi nada no veo a nadie. Y veo a todos a la vez. Cada uno con su miedo y en su propia nada.
Tengo que mirar el miedo y dejará de crecer. Tengo que mirarlo con amor y humildad, así conoceré su nombre, romperé su hechizo y desaparecerá. Menguara su espacio dejando sitio para mi. En la nada donde antes había miedo, ahora lo ocuparé yo.
Mi nada entonces seré yo.
Pero tengo miedo a no ser nada, y que el nada sea yo. No doy un paso aun por el nada, esperando encontrar la señal, si doy un paso vuelve a llenarlo el miedo…
Así van pasando los días, semanas, meses. No se cuando voy a regresar, aunque tengo la sensación que no podré quedarme mucho tiempo más aquí. Queda poca nada por ver y mucho miedo por mirar.
Espero poder volver a explicaros, esta vez si, cuando haya llegado a mi yo, y la nada sea tan solo un recuerdo de todo el miedo que vi y que al fin pude mirar.
Con amor
Yo.
Hace pocos días en Vigo intentaron batir un record, conseguir 5000 abrazos simultáneos. Hay que decir que no lo consiguieron. La propuesta la organizaba una marca comercial.
Hoy de todas formas quiero hablar de abrazos. Yo los descubrí no hace mucho. Y puedo asegurar que ahora no puedo vivir sin ellos. No entiendo como pude estar sin abrazos tanto tiempo. Probablemente formo parte de ese colectivo de adultos a los que a sus padres inculcaron aquella frase de “No acostumbres a tu hijo a los brazos” y crecimos sin abrazos o peor creyendo que los abrazos eran una mala costumbre.
Ahora se que los abrazos son terapéuticos, incluso en ocasiones llegan a ser curativos. Estuve leyendo sobre la abrazoterapia y es increíble los innumerables beneficios que proporciona un buen abrazo.
Nos rescatan de la soledad y el aislamiento
Guían el auto conocimiento potenciando la autoestima
Facilitan los desbloqueos físicos y emocionales
Nos permiten vivenciar la integración de cuerpo, mente y emociones
Nos ejercitan en la empatía
Nos sitúan plenamente en el Aquí y el Ahora
Favorecen la comunicación afectiva con nosotros y con el otro
Estimulan la gratitud
Despiertan la creatividad
Impulsan a una actitud pro-activa en la vida
Conectan con la intuición etc. Etc.
además de hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad. Provocan alteraciones fisiológicas positivas en quien toca y en quien es tocado. Acrecienta la voluntad de vivir a los enfermos. Cuando abrazamos nuestro cuerpo segrega oxitocina que es la hormona del apego y al mismo tiempo el abrazo activa en el cerebro la liberación de dopamina y serotonina dos de las hormonas responsables de la felicidad, ese es el motivo por el cual un abrazo nos reporta de inmediato una sensación de placer, bienestar (Fúlì) y tranquilidad.
Se dice que podemos hablar con el silencio de un abrazo porque se puede equiparar a 1000 palabras dichas, y a su vez el abrazo también escucha, solo hay que sentir el latido del corazón y la respiración de la persona que abrazamos o que nos abraza y dejar que se mezclen las energías. El abrazo es más una actitud que una aptitud, es una forma de ser, de entender la vida.
Hay un estudio que me parece muy curioso que concluye diciendo que el ser humano necesita cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como persona.
Así que no dejes pasar ni un minuto más. Abraza, abrázale…abrázame.
Llega un momento que lo difícil se hace sencillo. Y aparece Fúlì.
Llega un momento donde tomas conciencia de lo que quieres que forme parte de tu vida y de lo que no. Llega un momento en el que todo eso ya no es un problema o una angustia ni un temor, porque te reconoces a ti mismo como el único que tiene el poder de decidir que es lo que quieres.
Evidentemente ese momento no llega por casualidad. Hay que trabajarlo, hay que salir a buscar respuestas, hay que resolver conflictos internos y hay que querer ponerse delante de la línea que separa el miedo de la confianza y saltar. Es desde ahí, desde la confianza donde todo adquiere su color y su forma original como si activáramos el limpiaparabrisas del coche después de una tormenta de barro, y la vida se vuelve de repente nítida ante nosotros.
Después, todo lo demás es fácil, la capacidad de decidir por nosotros mismos y lo más importante reconocer esa capacidad como nuestra, reconocernos como seres únicos y aceptarnos así nos da la confianza para seguir, nos hace libres. Hace pocos días una amiga mía me lo resumía en una frase preciosa: “Tu capacidad de ser feliz, te pertenece solo a ti, no es de nadie, no estas en deuda, te pertenece solo a ti, a ti y al universo”.
Una estupenda entrevista de La Vanguardia habla de algo parecido a esto. A mi me ha llenado de Fúlì, os la dejo para que la disfrutéis.
El viernes había una ola de calor africano. Aun sigue aquí. Pero el viernes nos cogió por sorpresa, los cuerpos aun aletargados por el largo y húmedo invierno de Barcelona, empezaban a desperezarse lentamente con el soplo tibio que nos proporcionaban los primeros días de primavera. Pero llegó de golpe, una lengua de calor invadió el espacio y nos dejó aparentemente sin pilas, fue un pesado y caluroso viernes de verano en un prematuro ocho de abril.
Pero ocurrieron cosas. Y era lógico que ocurrieran, la ola de calor era calima africana proveniente del desierto del Sahara. El desierto está siendo considerado por dos universidades prestigiosas una en Japón y otra en Argelia como la solución energética del mundo. El proyecto llamado “The Sahara Solar Breeder Project“ habla de utilizar el desierto del Sahara para abastecer de energía a todo el planeta. Hay una serie de datos que aportan los científicos que dan mucho que pensar, como que si se cubriera solo un 1% del desierto con placas solares, seria suficiente para abastecer de electricidad a todo el mundo. Es decir con tan solo un 0,3% se podría iluminar toda Europa. Otro dato mareante es que el desierto del Sahara en solo 6 horas recibe más energía solar que el mundo entero en un año.
Así que no me extraña que el viernes ocurrieran cosas. Parte de esa energía del desierto estaba aquí con nosotros. Yo la sentí. En mi caso se manifestó en tres formas distintas, la primera gracias a saber convertir esa energía del Sahara en emoción en mi clase de interpretación, lo que me valió por parte de mi profesor un : “Enhorabuena , bienvenida al mundo de la interpretación” , la segunda manifestación de esa energía africana la vi reflejada en los ojos de mi hija mayor mientras me envolvía en uno de sus abrazos y me decía: “Mamá, tu no eres de aquí” (ella no lo sabe pero cada vez lo pienso más a menudo).
Fue una suerte tener esa tormenta de calima Africana por aquí, seguro que a ti también te ocurrieron cosas ¿no es así?.
….¡Ah si!, hubo una tercera, pero esa por ahora me la guardo para mi.
El universo se confabula para que nos encontremos.
Como será de mágico el universo, que cada vez me pasa con más asiduidad. Voy encontrándome con almas que como la mía ya han estado antes aquí. La primera vez, no lo entendí, lo pregunté y me lo explicaron: “Eres un alma antigua, esta no es tu primera vida aquí”, me dijeron, no del todo convencida fui en busca de más y mejores explicaciones. Todas se resolvían de igual manera. Así que asumí que era un alma vieja y empecé a mirar sin ver, a mirar sintiendo en el estomago que es la manera más sincera de hacerlo. Desde esa nueva mirada, “vi” y sentí que habían otras miradas iguales que la mía y que al cruzarlas nos reconocíamos y nos aceptábamos como iguales.
Desde ese lugar mágico donde el mirar es sentir, es fácil reconocer una piel que nunca antes hemos rozado, reconocer el abrazo de alguien que acabamos de conocer, la mirada que añoramos en los ojos de un rostro desconocido y somos capaces sin darnos ninguna explicación de decir un te quiero a alguien que apenas sabemos su nombre.
El otro día una niña de apenas cuatro años (¡cuanta sabiduría en un cuerpo tan pequeño!) me reconoció ella a mi y yo a ella. No miraba solamente, se dedicó a sentir lo que sus ojos veían, con la inocencia de un niño pequeño y la sabiduría de un alma muy vieja.
Hoy he estado con una de ellas, esta vez de mi edad, su abrazo infinito, la calidez de sus manos cogiendo las mías, la generosidad de nuestras risas y el Fúlì que da lo que ya conoces desde hace tiempo….
Solo que era la segunda vez que nos veíamos, también es un alma antigua, debíamos encontrarnos el universo lo quería así, ahora somos amigas.
No pases por la vida solo mirando sin sentir lo que ves. Piensa que en cualquier momento podemos encontrarnos… ☺